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Caliente Café — cafés amazónicos de especialidad

Marca 4 min de lectura

¿Por qué una marca de café se llama Caliente?

No es porque el café se sirva caliente ni solo por el calor de Tarapoto. La historia de Caliente Café, desde una tesis y una cooperativa hasta la energía de la selva.

Una mano sostiene una bolsa de Jergón del Alto Mayo de Caliente Café frente a la vegetación del bosque
Foto: Caliente Café

¿Por qué se llama Caliente? Es la pregunta que más nos hacen, y casi todos la responden mal. Adrian, socio de Caliente Café, lo cuenta en el video con tres razones falsas y una verdadera. Pero para entender el nombre hay que empezar antes, cuando todavía no existía la marca.

Antes de la marca, ya había café

Luis y Adrian llegaron al café sin saber que se iban a dedicar a él.

Luis hizo su tesis sobre la parte comercial de las cooperativas de café y se entrevistó con varias de ellas. Adrian trabajaba como relacionista público en proyectos productivos en zonas rurales. Uno de esos proyectos apoyaba a una cooperativa de cafés especiales en todos los puntos de la cadena: visitaba a los productores, caminaba mucho y veía cómo los capacitaban en cata, tueste, temas comerciales, temas agrónomos y poscosecha. Después veía cómo ese café, ya bien trabajado, llegaba a tostadurías de especialidad de Lima.

«Aprendí sin saber», dice Adrian.

2022: el proyecto empezó al bajar del avión

Adrian se mudó a la selva porque vivir ahí era su sueño, y siempre quiso tener algo propio. El café le pareció un buen camino, pero todavía era una idea. Hasta que Luis decidió venirse a vivir a Tarapoto.

Lo primero que Luis sintió al bajar del avión fue el calor: «Cómo quema esto». Y lo primero que escuchó de Adrian fue otra cosa: «Tú has venido acá no solo a trabajar, sino a hacer este proyecto conmigo».

Luis y Adrian sonríen al aire libre en Tarapoto, en 2022, el día que llegó Luis
Tarapoto, 2022: Luis acaba de llegar y Adrian ya tenía el proyecto en la cabeza. Foto: Caliente Café

La dupla se armó sola. Luis es gestor y ve cómo se organiza todo. Adrian es publicista y ve la marca y cómo contarla.

La primera bolsa venía de Junín

Para empezar, Adrian buscó lo que tenía a mano: un café de calidad que conocía de cerca, el de la cooperativa que había apoyado. Así salió la primera bolsa de Caliente: 100 gramos de café peruano de especialidad de Jauja, en Junín.

La primera bolsa de Caliente: bolsa kraft de 100 gramos con etiqueta blanca, café de especialidad de Jauja, Junín
La primera bolsa de Caliente: café de especialidad de Jauja, Junín, en 100 g. Foto: Caliente Café

Después vinieron otros perfiles. Uno fue Holanda 1850, un microlote de Junín de edición limitada, con 83 puntos en taza. Hoy nuestros dos cafés son de San Martín.

Bolsa de Caliente Holanda 1850, edición limitada de 83 puntos en taza
Holanda 1850, un microlote de edición limitada con 83 puntos. Foto: Caliente Café

No todo fue fácil

Cuando Luis decidió volver a Lima, al principio no estaba claro cómo iba a seguir el proyecto. Al conversarlo vieron una oportunidad: Caliente ya tenía clientes en Lima y desde ahí podía seguir creciendo.

Adrian sonríe junto a un tostador de café mientras otra persona revisa el tueste
Adrian junto al tostador. Foto: Caliente Café

Entonces, ¿por qué Caliente?

Adrian lo cuenta en el video con tres razones que no son, y una que sí:

  • No es porque el café se sirva caliente. Si no, pregúntale al cold brew.
  • No es por los tragos famosos de la selva. Nuestro café no hace maravillas.
  • No es solo por el calor. Se acerca: Tarapoto quema, y Luis lo comprobó al bajar del avión.

La verdadera razón es otra:

Caliente, para mí y para nuestro equipo, significa movimiento. La selva llena de vida, llena de animales, llena de plantas que están en constante cambio. Es energía amazónica que se puede encapsular en un grano, y que nosotros podemos llevar a tu casa, a cualquier parte del mundo.

Luis lo dice con otras palabras: «Quisimos representar la energía de la selva: de las personas, de la naturaleza, de todo lo que existe ahí en la Amazonía».

A dónde va Caliente

De aquí a un año, Adrian ve a Caliente como la marca de café más memorable de la selva. Y como una marca que se presta para más: quizá una cafetería, una tostaduría u otro proyecto con el mismo nombre.

Caliente Café no es solo una marca de café ni solo un negocio. Es una oportunidad de conectar la Amazonía con la gente que vive fuera de ella, que la ve como un gran misterio, un lugar lejano, y que quiere conocerla.

¿Por qué siempre decimos «Caliente Café»?

Porque la palabra sola es ambigua. Por eso, cada vez que hablamos de la marca, va completa: Caliente Café. Es parte de tener este nombre, y lo asumimos con gusto.

Conoce los dos cafés

Nuestros dos cafés se cultivan en Jepelacio, en Moyobamba, San Martín, en plena Amazonía peruana: el Jergón del Alto Mayo, intenso, con notas a cacao, panela y pasas negras, y el Dardo del Monte, más complejo, con notas a vainilla, miel y chocolate. Hasta sus etiquetas salen de la selva: los colores del Dardo los inspiró la rana de tres rayas.

En nuestra tienda están los dos cafés, y en el blog hay más artículos sobre el café y la Amazonía. Entregamos en Lima y Tarapoto con pago al recibir y enviamos a todo el Perú.

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